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El programa “Home-Start” nació en 1973 en el Reino Unido y desde entonces se ha expandido a 22 países, en 4 continentes, para apoyar a familias con hijos e hijas en su primera etapa de vida. Es un servicio gratuito y confidencial que se realiza a través de personas voluntarias que tienen experiencias en la crianza de niños/as pequeños/as y por esto entienden y empatizan con las dificultades que las familias pueden presentar en estas etapas. El programa pretende, mediante el apoyo informal y no profesional de las personas voluntarias, que las madres y padres que están experimentando alguna dificultad en la crianza se sientan en mejores condiciones de atender, educar y relacionarse con sus hijos e hijas, favoreciendo así el bienestar de éstos y de todo el grupo familiar.
Las personas voluntarias reciben una formación gratuita antes de tener el primer contacto con las familias. Posteriormente a la formación, son asignadas a una familia teniendo en cuenta las características, vivencias y preferencias de ambas partes, así como las necesidades específicas de cada familia. A partir de este momento se inician los contactos entre persona voluntaria y familia, que realizan encuentros semanales con una duración media de dos horas para responder a las necesidades individuales de cada familia. El equipo profesional del programa realizará un seguimiento a lo largo de todo el proceso para garantizar la calidad y buenas prácticas.
Tanto las familias como las personas voluntarias se encuentran en el programa de manera voluntaria y gratuita, así que el deseo de ambas partes para continuar la relación es fundamental. Por lo general, el apoyo podría terminarse si:
Cualquier familia puede tener dificultades en la crianza por múltiples razones, entre ellas la enfermedad o discapacidad de un hijo/a, así como el duelo, la soledad, la falta de apoyo social, el desconocimiento de la comunidad en la que vive, el hecho de tener muchos hijos/as de edades diferentes, de ser madres o padres jóvenes, etc. En Home-Start apoyamos a familias con niños pequeños que necesite nuestra ayuda, sin importar ru composición, procedencia, edad, género, orientación, origen, nacionalidad, etnia, religión, etc.
Los primeros años de vida de los niños y niñas son fundamentales para su futuro desarrollo y las experiencias que tengan en ellos marcarán su visión del mundo, de sí mismos, la manera en la que se relacionarán con los demás y, en definitiva, los adultos en los que se convertirán. Los padres y las madres tienen entonces un rol fundamental en estos primeros años, para proporcionar experiencias positivas y enriquecedoras que constituyan una base segura y positiva para el desarrollo de sus hijos e hijas. Sin embargo, la crianza puede ser compleja y las familias pueden experimentar ciertas dificultades a lo largo del proceso. A veces, necesitan solo un poco de ayuda para superar estas dificultades. Tu ayuda puede marcar la diferencia para estas familias.
No, lo único que necesitas realmente es motivación, ganas de ayudar, voluntad para aprender y experiencia en criar niños/as, bien sea porque eres madre o padre o porque has tenido experiencias personales, laborales o formativas que te hacen entender las dificultades que las familias pueden experimentar durante la crianza. Buscamos personas que sean amables, respetuosas, sensibles, empáticas, pacientes, disponibles, tolerantes, abiertas, con habilidades sociales y comunicativas, con sentido del humor, que no tengan prejuicios y que traten a las demás personas como iguales. Por lo demás, nos encargaremos nosotros de ofrecerte los conocimientos que necesitas para ejercer como voluntario/a.
Sí, recibirás una formación inicial gratuita por parte del equipo profesional del programa que te capacitará para apoyar las familias de la mejor manera. El curso de preparación suele realizarse en varias sesiones, que pueden ser presenciales y online, y te ayudará a sentirte cómodo/a en tu rol de voluntario/a.
Por lo general, las personas voluntarias visitan a una familia en su propio hogar o la acompañan para hacer ciertas actividades o gestiones en la comunidad, una vez a la semana, durante un par de horas. La forma en la que ayudar una familia depende realmente de la familia misma. Algunas familias pueden necesitar simplemente alguien con quien hablar, que les esuche, otras pueden necesitar más apoyo práctico, por ejemplo, con la planificación de comidas o rutinas, para relacionarse con los niños/as, para ir al parque y realizar otras actividades en la comunidad, otras necesitarán información sobre los servicios de los que disponen en su localidad, etc. Hay múltiples maneras en las que puedes ayudar una familia, pero por lo general se trata de compartir tu tiempo y experiencia como lo harías con personas amigas. Explora la sección de Servicios para saber más sobre lo que podemos hacer para las familias.
La principal manera en la que el voluntariado del programa puede ayudar a las familias es visitándolas en sus propios hogares o acompañándolas en la comunidad. Sin embargo, por varios motivos puede haber personas que no pueden comprometerse con tener encuentros semanales con las familias, pero quieren aportar algo al programa. Para estos casos, es posible que necesitemos personas voluntarias para otras cuestiones, por ejemplo, para organizar y gestionar actividades grupales y en la comunidad, formativas, eventos, redes sociales, divulgación, etc. Contacta con el Home-Start de tu localidad o nacional para saber de qué otra manera puedes marcar la diferencia o para ofrecer tu apoyo en alguna cuestión concreta en la que crees que puedes aportar algo a la organización.
Saber que con nuestro tiempo y experiencia podemos ayudar una familia que está atravesando un momento complicado es la mayor recompensa. Con tu participación en el programa podrás marcar la diferencia para una o más familias y para tu comunidad. Podrás también percibir una mejora de tu autoestima, bienestar, una mayor confianza en tus capacidades, ganarás habilidades sociales y transversales que también te ayudarán en otras esferas de tu vida, conocerás nuevas personas y tendrás experiencias muy enriquecedoras a lo largo de todo el proceso.
Pueden beneficiarse del programa todas aquellas familias que tengan al menos un hijo/a de 5 años o menos (en algunos casos ampliamos esta edad hasta los 8 años) que, por distintas circunstancias (por ejemplo, falta de apoyo social, estrés parental, sobrecarga, problemas de salud propios y de los hijos/as, etc.), estén atravesando alguna dificultad en la crianza de sus hijos e hijas y que necesitan de un apoyo externo, informal y no profesional que pueda orientarlas y acompañarlas. Apoyamos todos los núcleos familiares que lo necesiten, independientemente de su composición (de si son parejas casadas o no, padres o madres separadas, divorciadas, solteras, viudas, familias adoptivas, acogedoras), de su edad, género, orientación, nacionalidad, etnia, origen, religión, etc. Si tus hijos e hijas son pequeños/as y estás pasando por momentos difíciles intentaremos ayudarte. No pienses que tus problemas no son lo suficientemente graves como para pedir ayuda. Si no podemos ayudarte, intentaremos recomendarte a otras personas u organizaciones que sí puedan hacerlo.
Los primeros años de vida de un niño/niña y la relación con sus progenitores en esta etapa son cruciales para una infancia segura y positiva. Por este motivo se establece un límite de edad, para poder apoyar las familias desde los primeros años de vida de sus hijos, para que puedan tener el mejor comienzo y para que esto se vea reflejado en su futuro. Ofreciendo un apoyo temprano podemos conseguir el mayor impacto en las familias.
Te asignaremos una persona voluntaria que encaje con tu perfil y necesidades. Las personas voluntarias del programa son madres y padres a su vez o tienen experiencia en la crianza y por esto entienden las dificultades que una familia puede atravesar en los primeros años de vida de un niño/a por múltiples razones. No son profesionales, reciben una formación inicial por nuestra parte para poder proporcionarte el mejor apoyo posible, y participan en el programa de manera totalmente voluntaria, gratuita y desinteresada, con la única intención de poder aportar algo a otras familias. Podrá visitarte en tu casa, acompañarte a realizar
gestiones y actividades en tiempo de ocio, ofreciéndote una mezcla de apoyo emocional,
informacional y ayuda práctica según lo que necesites. Encontrarás en ella alguien en quien confiar, con quien poder hablar y desahogarte sin que te juzgue, que te entienda y pueda aconsejarte, compartir contigo sus propias experiencias, ayudarte en la organización de diferentes tareas y rutinas, acompañarte a servicios y gestiones, ayudarte en la búsqueda de recursos, ayudarte a superar los desafíos del día a día. Explora la sección de Servicios para saber más sobre lo que podemos hacer para ayudarte.
El programa Home-Start tiene una larga trayectoria y respaldo científico que demuestra los beneficios que las familias experimentan como resultado de haberse beneficiado del programa. Además de contar con una persona de confianza que te acompañe en el día a día para superar las dificultades con las que puedas encontrarte en la crianza de tus hijos e hijas, de sentir que no estás solo/a en este proceso y puedes contar con el apoyo desinteresado y genuino de alguien que se preocupa por ti y tu familia, podrás tener una serie de beneficios. Las familias suelen experimentar mejoras en sus niveles de autoestima y bienestar, se sienten más capacitada y competentes para responder a las necesidades de sus hijos/as, tienen interacciones más positivas con ellos/as, se sienten más preparadas para hacer frente a situaciones estresantes, para gestionar el hogar y la vida fuera de ello, conocen y hacen mayor uso de los recursos en la comunidad, observan mejoras en los comportamientos de sus hijos e hijas, etc.
¡Absolutamente no! El servicio es totalmente gratuito para ti y tu familia, en ningún momento deberás pagar nada para beneficiarte de ello
Es fundamental que la familia quiera beneficiarse del programa, así que en primer lugar necesitamos que haya compromiso y colaboración por parte de la familia para que podamos apoyarla.
Por otro lado, no podremos ayudar familias en las que existan actualmente problemas de violencia, salud mental o abuso de sustancia que puedan suponer un riesgo para los encuentros con las personas voluntarias.
Tampoco podremos apoyar familias que, en realidad, necesitan alguien que cuide de sus hijos/as o que quieran ayuda doméstica; las personas voluntarias están en el programa para ayudar las familias compartiendo de manera voluntaria su tiempo y experiencia con ellas, no para trabajar por ellas.
El voluntariado del programa se compone de personas amigables, disponibles y de confianza, sin antecedentes, que tienen una gran experiencia en la crianza, bien sea porque son madres y padres o porque tienen una formación o experiencia laboral que les hace entender las dificultades que las familias pueden experimentar. Son personas que deciden de manera desinteresada apoyar las familias que están atravesando un momento complejo, ofreciéndole su compañía, experiencias y conocimientos. Reciben una formación inicial para apoyar las familias de la mejor manera. No son profesionales del sector que están pagadas para apoyar las familias. No son trabajadores/as del hogar ni de atención a la infancia.